"Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el Evangelio, desde el primer día hasta ahora; estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;"
El Señor no diseñó la iglesia para trabajar sola, sino, para que unidas unas con otras, actuaran en adoración al Padre.
El Evangelio no fue una visión individualista.
Como cristianos somos el pueblo de Dios y buscamos llevar juntos el mensaje de salvación.
Dios quiso desde el principio que su pueblo cooperara, participara y sostuviera en conjunto la obra misionera y evangelistica.
La palabra comunión significa participación, asociación cooperación.
¿Cómo la iglesia ayuda en la obra?
- Orando.
- Apoyando financieramente.
- Amando el Evangelio.
- Llevando personas a la palabra de Dios.
La labor no es de uno solo, por eso no debe haber vanagloria en el ser humano.
Todo fluye de Cristo y depende de la iglesia viva.
La iglesia es un edificio donde cada uno de nosotros tiene parte integra.
Cuando la iglesia coopera:
- El Evangelio llega mas lejos.
- Más vidas son transformadas.
- Más gloria es dada a Dios.
Dios te ama y quiere que le sigas, buscando a otros que necesitan salvación.
Cada parte del cuerpo de Cristo tiene su función y tenemos que llevar a cabo nuestra misión.
Hay tres verdades sobre la belleza de la cooperación en el Evangelio:
. La cooperación es bíblica.
Desde el comienzo de la iglesia los creyentes trabajaron juntos para sostener la obra del Evangelio.
El Nuevo Testamento está lleno de Cooperación.
Queremos enviar misioneros, sostener a los obreros que llevan la palabra de Dios a tantos lugares.
Llevar la verdad en medio de tantas mentiras es posible, apoyando la palabra de Dios.
El Evangelio es una carrera de relevo, en la que cada jugador determina el triunfo del equipo.
Unos van.
Otros envían.
Otros oran.
En el circo romano los creyentes no eran espectadores. ¡Estaban ahi! En el centro enfrentandose a los leones.
Nerón estaba furioso y decía 'esta gente no sabe ni morir', porque los cristianos iban a la muerte cantando himnos.
Y es que, cuando nacemos en Cristo Jesús, ni aun la muerte puede amedrentarnos, porque confiamos en el que tiene poder sobre la vida y la muerte.
Una sola iglesia hace algo. Pero las iglesias unidas cambian el mundo.
. La cooperación multiplica el impacto del Evangelio.
La iglesia de Filipos era pequeña, pero su apoyo permitió que Pablo predicara el Evangelio en muchas ciudades del imperio Romano.
Cada conversión.
Cada iglesia plantada.
Cada alma salvada.
Era el fruto de la cooperación de los Filipenses.
Gracias a la cooperación:
Se envían misioneros.
Se traducen Biblias
Se alcanzan ciudades y grupos étnicos.
Muchas iglesias unidas pueden cambiar el mundo.
3. La cooperación produce fruto eterno.
En Filipenses 1: 6 Pablo dice: "estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;"
Dios siempre termina lo que comienza.
Quizás usted ni yo veamos el impacto de lo que hemos hecho.
Cuando uno ofrenda, ayuda a las misiones, manda o anima a alguien a ir al campo misionero, no vemos inmediatamente el fruto del sacrificio, pero Dios si lo ve.
Un día gozaremos ese fruto en la eternidad.
Es como sembrar una planta, que durante un tiempo no se ve nada y hasta se cree que la semilla está defectuosa.
Pero no es así. Por dentro cosas maravillosas están ocurriendo y con el tiempo, la semilla produce una cosecha abundante.
Hay que esperar en el Señor por fe, porque no sabemos todo lo que Dios esta obrando para nuestras vidas .
En el cielo veremos multitud de personas alcanzadas gracias a la cooperación del pueblo de Dios y nos gozaremos. Pero hay que seguir trabajando.
Dios sabe por qué y para qué lo puso en el lugar donde está.
Hay una verdad importante:
Antes de participar en la misión de Dios debemos ser transformados por el Evangelio.
¿Has sido trasformado? Porque el Evangelio dice que todos somos pecadores.
El pecado nos separa de Dios.
No podemos salvarnos por nuestras obras que nunca serán suficientes.
Solo nos salvamos por la gracia del Dios vivo.
Es buen día para preguntarnos:
¿Estoy apoyando la obra de Dios?
¿He entregado realmente mi vida a Cristo?
Que Dios nos ayude a ser una iglesia que coopera fielmente con la obra del soberano Dios.











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