Este último mensaje del año 2025 del pastor Juan Milan no nos invita a hacer promesas vacías, sino a renovar el corazón.
No se trata de cambiar solo hábitos, sino de permitir que Dios siga transformándonos desde adentro.
El apóstol Pablo nos anima a soltar el pasado, extendernos hacia lo que está delante y correr con propósito hacia el supremo llamamiento de Dios.
El 2026 se abre ante nosotros como una oportunidad de gracia.
No para ser perfectos, sino para ser fieles.
No para quedarnos donde estamos, sino para seguir creciendo en Cristo.
Te invitamos a leer este mensaje, reflexionar y comenzar el nuevo año con un corazón renovado y la mirada puesta en la meta eterna.





.png)



Comentarios
Publicar un comentario
Dios te bendice y tu nos bendices con tu comentario